IQVIA, con ese nombre casi impronunciable, es una empresa originada en otra llamada QuintilesIMS, a su vez fusión de las dos que le daban denominación.

Posiblemente la marca IMS sea tradicionalmente la más conocida, puesto que es una de las principales consultoras mundiales de ámbito sanitario, una proveedora de larga tradición en materia de informes sobre datos de ventas de productos farmacéuticos. Así como IMS disponía de un instituto dedicado a hacer estudios de prospectiva sanitaria, IQVIA ha continuado esa labor y también publica de vez en cuando trabajos de análisis que van más allá de lo coyuntural, intentando aventurar por dónde discurrirán los asuntos más relevantes para la sanidad de los próximos años.

Este tipo de informes, que se difunden gratuitamente a nivel mundial, tienen la limitación principal de estar muy orientados hacia el principal mercado de la salud, el norteamericano. Pero en la medida en que muchos componentes de la sanidad, sobre todo los que aportan innovación, son comunes a los distintos países desarrollados -por ejemplo, la industria farmacéutica o las empresas de sistemas de información-, en gran parte resultan también aplicables a entornos como el europeo. Acaba de publicarse un nuevo informe, titulado “2018 and Beyond: Outlook and Turning Points” que destaca por hacer un análisis de las tendencias que generarán mayores cambios para los servicios de salud a partir de este mismo año. Y ahí destacan dos que tienen que ver con lo digital: las apps y la telesalud.

Cómo lo digital llega al campo asistencial.

Según este informe, existen 10 elementos que van a resultar determinantes a partir de este año 2018, y que con gran probabilidad tendrán continuidad en los próximos tiempos. Entre ellos figuran el avance de los datos de vida real (real world data) en las decisiones regulatorias, o la tendencia hacia una mayor especificidad de las novedades farmacoterapéuticas, o el impacto creciente de los medicamentos biosimilares. Pero entre esas diez tendencias también figuran áreas no tan tradicionales, como las aplicaciones para dispositivos móviles o los avances en modelos asistenciales basados en la telesalud.

Sobre las aplicaciones (“apps”) de salud para dispositivos móviles, se pronostica que éstas se incorporarán dentro de las pautas habituales de los tratamientos, de manera que será una realidad que el médico recomiende el uso de estas tecnologías de uso personal como complemento al resto de intervenciones clínicas.

Y no sólo eso, sino que será cada vez más frecuente la presencia de estudios de evaluación de evidencia en relación con la efectividad comprobada de estos nuevos instrumentos de apoyo al paciente, aportando mayor solidez en el conocimiento de sus hipotéticas ventajas. El informe calcula que para el año 2022 existirán ya cerca de 3.500 estudios con metodología solvente que permitirán medir rigurosamente el impacto de las apps en beneficio del paciente, y que éstas se abrirán paso de una manera vigorosa, bajo los mismos requerimientos de solvencia que el resto de tecnologías sanitarias. Durante 2018 se publicarán más de 300 de estos estudios.

Lo más interesante, sin embargo, es el pronóstico de que el valor de las apps para pacientes y profesionales estribaría en el hecho de que puedan incorporarse a los actuales flujos de actividad dentro de los procesos clínicos, y que permitan mejorar funciones esenciales como la medición de los efectos de los tratamientos, el control de los síntomas o la continuidad asistencial. Y que todo ello podría redundar en una mejora en los costes del sistema, porque este tipo de soluciones basadas en apps requieren muy poco gasto de introducción. De hecho, se plantea un horizonte cercano en el que los servicios de salud o las aseguradoras financien o reembolsen estos instrumentos, demostración de que ofrecen resultados coste-efectivos.

Además de las apps, el informe se refiere a la telesalud como un área en franco crecimiento. Seguro que el concepto es familiar, y de él se viene hablando desde hace ya mucho tiempo. Pero ahora estamos en un momento en el que se han perfeccionado las redes telemáticas, los procedimientos de interconexión y compatibilidad entre distintos sistemas y la versatilidad de las plataformas de gestión, por lo que podemos adentrarnos en una nueva más orientada a poder atender necesidades sanitarias de manera remota.

Se afirma que las teleconsultas llegarán a ser cerca del 3,5% del total de las consultas de los médicos norteamericanos, y en constante crecimiento. La reducción de los costes marginales de estas modalidades asistenciales, que por su propia esencia ahorran tiempo y desplazamientos, ha de ser el mayor incentivo para su crecimiento. Estudios solventes son capaces de precisar qué tipo de necesidades clínicas pueden ser resueltas mediante sistemas de contacto remoto, y los pagadores públicos o privados auspician un gran ahorro de costos mediante un uso adecuado de esta tecnologías.

Poner la salud digital en el foco de interés.
Resulta significativo que una consultora como IQVIA, que tradicionalmente ha sido capaz de conocer al detalle la evolución del mercado farmacéutico (y en esos datos basa sus análisis), prevea una impacto tan llamativo de las tecnologías digitales para la sanidad más inmediata. Podríamos decir que ya no se trata de la opinión de los llamados “early adopters” o los profetas de la digitalización.

Pero lo más importante no es sólo que estas tecnologías vayan a tener una presencia creciente, sino el modo en el que se van a integrar dentro de los procedimientos asistenciales, proporcionando mejorar en los flujos o las capacidades resolutivas, por lo que van a resultar especialmente valiosas en relación a la gestión de enfermedades crónicas o de mayor impacto en los costes sanitarios.

Es de suponer pronto que veremos si lo que predice el informe se materializa en la realidad de los próximos meses. Los autores dicen que en función de cómo la innovación tenga la oportunidad de generar valor sanitario real, será adoptada y formará parte de la realidad asistencial de cada profesional. Este es también el reto de la salud digital.

◦ Referencias
2018 and Beyond: Outlook and Turning Points
https://www.iqvia.com/institute/reports/2018-and-beyond-outlook-and-turning-points