Olga Vilanova | 21.03.2024

Los expertos consideran que Madrid, por su situación geográfica, por el alto nivel de sus profesionales y por la implantación de la Red Oncológica Madrileña (ROM), entre otras cuestiones, dispone de los mimbres para ser un hub europeo para la atracción de inversiones innovación en oncología, lo que repercute positivamente en la asistencia sanitaria.

Madrid se sitúa como referente a nivel nacional para el tratamiento de pacientes oncológicos. Prueba de ello es que asume el tratamiento de entre el 35 y el 40% de los casos de cáncer a nivel nacional, pese a que cuenta únicamente con el 15% de la población. Además, es la región europea que registra las mayores tasas de supervivencia a esta enfermedad, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Estos datos junto con la idiosincrasia de Madrid, que cuenta con siete de los mejores centros hospitalarios a nivel mundial, relevantes institutos de investigación, profesionales con gran experiencia, un área única sanitaria con la coordinación de la Red Oncológica Madrileña (ROM), y unas características geográficas y de servicios idóneas, podrían propiciar convertir a la región en un hub de atracción de inversiones alrededor de la asistencia e investigación del cáncer.

Así se ha puesto de manifiesto, en el Encuentro de Expertos ‘Retos en el desarrollo de las estrategias contra el cáncer: el caso de Madrid’, parte de un ciclo organizado por Diariofarma que se está celebrando en diferentes comunidades autónomas. El objetivo es profundizar en la visión que se tiene respecto del abordaje del cáncer y analizar los desafíos que la innovación en oncología y en medicina personalizada de precisión supone para el acceso equitativo a los nuevos medicamentos. El encuentro contó con la participación de Javier Hernández González, coordinador de la ROM; Miguel Martín, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Universitario Gregorio Marañón; María José Calvo, subdirectora de Farmacia y Productos Sanitarios del Servicio Madrileño de Salud (Sermas); Marcos Martínez, gerente del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (Gepac) y Concha Martínez, directora de Acceso al Mercado de la Unidad de Oncología de Daiichi Sankyo España. Fue moderado por el director de Diariofarma, José María López Alemany y cuenta con la colaboración de la Alianza Daiichi Sankyo | AstraZeneca.

Durante el coloquio los participantes abordaron la experiencia y aprendizajes contra el cáncer en la Comunidad de Madrid destacando de forma unánime el potencial de la región. En este contexto, se puso de manifiesto la importancia de los datos sanitarios. Hernández explicó que, actualmente, la Comunidad de Madrid recoge información de los tumores de esta región. Durante 2023 se incluyeron en el Registro de Tumores de Madrid (RTMad) 36.284 casos, lo que hace de la región, la única comunidad que cuenta sus datos al completo. Además, con la colaboración de la Consejería de Digitalización de la Comunidad de Madrid, se está avanzando en la integración de datos referentes a ensayos clínicos y genética de tumores.

Todas las características de Madrid y la experiencia de sus centros hospitalarios y profesionales, junto con la organización en red que aporta la ROM son aspectos esenciales para el impulso a la investigación clínica en cáncer en la región. Martín explicó que la realización de ensayos clínicos beneficia a los pacientes al acceder a los medicamentos más eficaces, ofrece una formación para los profesionales y, además, “supone una fuente de ingresos inmensa para la Comunidad de Madrid”.

Sin embargo, no todos los pacientes tienen, hoy día, las mismas oportunidades de participar en los estudios. La importancia de avanzar en la accesibilidad a los ensayos clínicos por todos los pacientes, con independencia del hospital donde están siendo tratados, así como fomentar la realización de estos, centró gran parte del encuentro. El jefe del Servicio de Oncología del Gregorio Marañón fue contundente al expresar que “existe una oportunidad perdida en relación con la posibilidad de incrementar los ensayos clínicos” ya que, en Madrid, el 50% de los pacientes se tratan en hospitales que no cuentan con esta posibilidad. Esto estaría generando inequidades ya que no todos “los pacientes pueden acceder a los ensayos clínicos”. Por ese motivo, uno de los objetivos de la ROM es que los 29 hospitales de la región con servicios de oncología médica participen y colaboren de forma activa en red para asegurar un abordaje integral y equitativo del cáncer, desde su diagnóstico hasta su tratamiento.

En relación con la investigación clínica, se ha creado la Red Oncológica Madrileña de Investigación Clínica (ROMic), que ha agrupado los hospitales en forma de polos y nodos para intentar que todos los pacientes, con independencia de su hospital, puedan acceder a los ensayos clínicos. Estos ensayos colaborativos, están siendo aceptados extraordinariamente por los profesionales sanitarios y pacientes, ya que es el ensayo el que se acerca al paciente y no al revés, tal y como se reflejó en el encuentro.

Estas acciones estratégicas encaminan a la región hacia un liderazgo en asistencia e investigación en cáncer, aunque los expertos consideran que para hacerlo efectivo sería necesario contar con un “apoyo político intenso” que definirá si se sigue adelante o no con su desarrollo y consolidación, aseguró el oncólogo del Gregorio Marañón.

Al hilo de esta cuestión, Hernández quiso destacar que el trabajo en red que está liderando Miguel Martín permitirá que determinados hospitales que no cuentan con instituto de investigación funcionen “como uno solo”, algo que es “auténticamente revolucionario y pionero” para la colaboración con la industria en el desarrollo de nuevos medicamentos.

Madrid deberá avanzar en su trabajo en Red

Martín fue taxativo al afirmar que Madrid tiene “una ubicación idónea para ofrecer la mejor oncología del mundo a los pacientes”. Sin embargo, señaló que “falta una mejor organización” y consolidar el trabajo en red que evitaría las inequidades que “todavía existen”.

Por su parte, María José Calvo explicó que, en materia de medicamentos, lo que más les preocupa es conseguir que el acceso a los tratamientos sea igual en todos los hospitales. Destacó que el pasado ejercicio se invirtieron 392 millones de euros en medicamentos oncológicos y alertó de un “crecimiento próximo a los dos dígitos” Calvo también incidió en la importancia de trabajar en red y contar con equipos multidisciplinares, en los que se encuentren integrados los expertos de los hospitales, que son especialistas de los distintos tipos de tumores.

En este contexto, la responsable de Farmacia puso sobre la mesa la incertidumbre en el acceso a la innovación, que, según dijo, debe ser corresponsabilidad de todos los agentes, desde profesionales a industria, pasando por pacientes. Para ella, es fundamental que “las decisiones se adopten de forma homogénea y que el acceso a los medicamentos de alto impacto sea idéntico en todos los hospitales”.

Para Marcos Martínez es evidente que “todavía queda mucho por hacer en relación con la equidad”. Además, según él, no se trataría únicamente de una cuestión económica, sino que es necesario conocer y saber moverse por el sistema sanitario.

Por otro lado, el representante de los pacientes mostró su preocupación por la implementación de los procesos para la detección precoz, que según dijo, no está llegando a toda la población. Aspectos como la falta de comunicación médico-paciente, o la falta de formación de los pacientes, fueron puestos encima de la mesa, ya que, para Martínez es esencial avanzar en ellos. Además, apuntó que es fundamental que acciones que se regulan en el Plan Europeo contra el Cáncer sean tenidos en cuenta en la estrategia de la Comunidad de Madrid.

Concha Martínez destacó la gran labor de la Comunidad de Madrid en su estrategia oncológica y en el abordaje de la investigación, que tiene un “nivel alto o muy alto” y mejor que en el resto de las comunidades autónomas. La representante de la industria destacó la participación de Madrid en investigación clínica, donde hay “mucha inversión” que redunda en importantes “aprendizajes” de los profesionales, que les permiten mejorar la asistencia a los pacientes. A este respecto, recordó que “los nuevos tratamientos traen más vida”.

Además, puso sobre la mesa la necesidad de impulsar mejoras ya que, a pesar de que la Comunidad de Madrid apuesta por el acceso a la innovación y el avance en la equidad, tal y como se vislumbra en las acciones de la Subdirección General de Farmacia, “todavía no es una realidad”.

Por otro lado, Miguel Martín introdujo en el debate la existencia de un problema relacionado con el área única que posibilita que cualquier persona pueda ir a cualquier hospital. Según dijo, se trata de un instrumento “maravilloso” ya que permite a los pacientes elegir el hospital que prefieran, pero planteó los problemas derivados de la misma, principalmente porque “el paciente no viene acompañado del presupuesto”. Por ese motivo, se genera una carga de trabajo “enorme”, que no se puede trasladar a lista de espera por las características de los casos y reclamó una “solución”. No obstante, este oncólogo consideró que la ROM puede ser una herramienta que facilite reducir el impacto de esta cuestión “que está ocasionando grandes disfunciones”.

Estrategias y retos

Otro de los aspectos que fueron abordados fue los retos que se plantea la Comunidad de Madrid en el desarrollo de las estrategias contra el cáncer. En este sentido, Miguel Martín destacó que “no ve que los recursos que se están destinando para sanidad vayan en paralelo a los requerimientos que se van a producir”, tanto en oncología y sus tratamientos como en medicina de precisión. Esta situación no es un problema de Madrid, sino a nivel nacional, ya que España está muy atrás respecto a los países de nuestro entorno en inversión en Sanidad respecto del producto interior bruto (PIB). Pese a ello, aseguró que en la región no hay problema de equidad en el acceso a los medicamentos más relevantes del área oncológica.

Al hilo de esta afirmación, María José Calvo explicó que el reto será intentar compensar el crecimiento y alto coste de estos tratamientos potenciando la utilización de genéricos y biosimilares, además de trabajar en la adherencia de los pacientes ya que, debido a los actuales tratamientos, se ha aumentado el volumen de pacientes crónicos y es necesario avanzar en esta línea.

En relación con esto, la representante de la Alianza Daiichi Sankyo | AstraZeneca destacó la importancia de la innovación farmacéutica y su aportación a la mejora de la esperanza de vida. A este respecto citó un estudio que cifró el incremento de 1,74 años de esperanza de vida en la primera década de este siglo, de los que se puede atribuir un 73% a la innovación en medicamentos. Además, recoge que “la inversión de un euro en medicamentos ahorra entre dos y siete euros en otras prestaciones sanitarias”. Por ello, hizo hincapié en la necesidad de ver la repercusión a medio y largo plazo, no siendo cortoplacistas y evaluando, más allá de “compartimentos estancos” la aportación de las tecnologías sanitarias.

Por su parte, Marcos Martínez destacó la importancia de contar con estudios que evalúen el coste de estos tratamientos, ya que, según él, no se valora el impacto en el paciente.

Medicina de Precisión

Con respecto a la necesidad de utilización de biomarcadores, el gerente de Gepac destacó la importancia de incluir la utilización de esta herramienta para poner “nombre y apellidos” a cada tipo de cáncer. Para él, el acceso a estos recursos evitará inequidades, por lo que es fundamental dotar de recursos a esta herramienta, así como para el acceso a los tratamientos adecuados. Asimismo, señaló que es fundamental que “los tratamientos adecuados lleguen en el momento óptimo”, para lo que reclamó que el profesional tenga completa libertad para su prescripción.

En relación con los biomarcadores, Hernández explicó que ha sido una cuestión liderada por el Ministerio de Sanidad, aunque aún no ha sido publicado el catálogo. Este experto quiso dejar constancia de que han analizado cómo se ha producido la implementación en otras comunidades autónomas, con el objetivo “ser los mejores” aprendiendo de los errores que se han cometido, como, por ejemplo, contar con un comité molecular único.

Por su parte, Miguel Martín quiso precisar que la innovación no se puede implementar en todos y cada uno de los hospitales, ya que, para él, “sería absurdo” por no acumular experiencia y tendría un alto coste, por lo que sería necesaria su centralización. Esta situación dio pie a este experto para volver a introducir en el debate la importancia de trabajar en red y lograr que sea eficiente, de modo que el paciente acuda a su hospital y sea la muestra la que viaje.

La representante de la Alianza Daiichi Sankyo | AstraZeneca añadió como reto el avanzar en el trabajo conjunto entre comunidades autónomas y Ministerio de Sanidad. Para ella, es fundamental ya que el efecto será “crecer y aprender de los demás”. Por eso, matizó la necesidad de que la implementación efectiva de medidas debe compartirse y hacerse pública. Asimismo, destacó la necesidad de una participación activa de los pacientes y de la industria farmacéutica.

María José Calvo apuntó como reto principal el acceso sostenible a la innovación, la gestión de la incertidumbre presupuestaria y clínica, ya que no todos los medicamentos que se comercializan disponen de amplia evidencia ni la misma seguridad y eficacia. Según dijo, la solución es “contar con buenos sistemas de información de resultados en salud que den conocimiento de la práctica real para poder ser aplicado en la toma de decisiones”.

La intervención de Concha Martínez permitió poner de manifiesto que el acceso no está siendo equitativo a nivel autonómico. Según dijo, la incorporación de biomarcadores es crucial en España, por lo que es necesario analizar cómo se ha utilizado la financiación que se aportó por el Ministerio de 40 millones de euros, y asegurar que no se convierta en una inversión “puntual”. Martínez mostró su preocupación en relación con estas inversiones puntuales ya que es esencial “trabajar en la continuidad de cualquier iniciativa que sea buena y favorable para los pacientes”. Como ejemplo, hizo referencia a que diferentes países como Reino Unido, Francia o Alemania, entre otros, han incluido políticas en sus planes estratégicos, como mapear a la población para la identificación de las patologías, donde los biomarcadores podrán cobrar sentido.

En este contexto, Hernández explicó las acciones de la Comunidad de Madrid con este presupuesto centralizado y en concreto la puesta en marcha del programa de Medicina de Precisión con las tres indicaciones que se recomiendan por la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por sus siglas en inglés). Además, aclaró que se contemplará una asignación presupuestaria para el ejercicio 2025, y destacó que, aunque el presupuesto “no va muy allá en su cantidad monetaria”, existe el compromiso.

Por su parte, Martín señaló la necesidad de contar con presupuesto para estos biomarcadores, hoy, con un alto coste, ya que en muchos casos son financiados con fondos de las fundaciones de investigación, procedentes de los ensayos clínicos realizados. “Esta situación transitoria no debe continuar”, destacó.

Por último, María Jose Calvo señaló que desde su responsabilidad intentan buscar todas las estrategias idóneas con el fin de que se agilicen los procesos en la compra-adquisición de medicamentos exclusivos, por lo que están trabajando en los acuerdos marco. De este modo, cuando un hospital necesita un determinado medicamento ya está realizado el concurso y se agilizan los procedimientos para su disponibilidad.

 

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