BioPress | 27.12.2025
En el mundo de la comunicación científica, publicar no es simplemente “escribir y enviar”.
Es gestionar evidencia, gobernar procesos y garantizar que cada dato se transforma en conocimiento ético, trazable y útil.
Eso es lo que define las Good Publication Practices (GPP 2022).
1️⃣ Publicar es gobernar evidencia, no solo producirla
Un plan de publicaciones serio no es una lista de papers:
es una estrategia de comunicación científica que conecta data → evidencia → conocimiento → impacto clínico.
Se diseña desde el inicio con mapa de estudios, objetivos educativos y criterios de impacto, no al final del proceso.
2️⃣ Gobernanza y roles claros
Los conflictos de autoría o los retrasos suelen tener una sola causa: falta de estructura.
GPP exige un Publication Steering Committee (PSC) con charter, roles definidos y trazabilidad documental.
Esto protege la integridad científica y evita que la revisión médica, legal o compliance se convierta en un cuello de botella.
3️⃣ Autoría y contribuciones: sin zonas grises
GPP y los criterios ICMJE marcan el estándar:
solo firma quien contribuye realmente.
Y todo soporte editorial (medical writing, estadística, redacción) debe declararse con transparencia.
Nada de ghost authorship, nada de “autores invitados”.
4️⃣ Transparencia y trazabilidad
Cada publicación debe dejar claro:
• Quién financia.
• Qué papel tuvo el patrocinador.
• Dónde está registrado el ensayo o estudio.
• Cómo se puede acceder a los datos.
Es la única forma de sostener la confianza entre la industria, la comunidad médica y los pacientes.
5️⃣ Estándares de calidad verificable
Publicar bien significa seguir las guías CONSORT, STROBE, PRISMA, EQUATOR,
no solo “narrar bien los resultados”.
Las GPP lo subrayan: reproducibilidad, integridad y precisión pesan más que el storytelling.
6️⃣ Omnicanalidad científica
El valor de un paper no termina en la revista.
Hoy la evidencia se amplifica —con rigor— en infografías, PLS (Plain Language Summaries), newsletters científicas, vídeos o podcasts.
El reto es hacerlo sin cruzar la línea promocional, manteniendo siempre el fair balance y la trazabilidad de mensajes.
7️⃣ Revisión del sponsor: necesaria, no invasiva
El patrocinador debe revisar por exactitud y compliance,
pero con tiempos razonables y sin interferencia comercial en el contenido científico.
Una práctica cada vez más vigilada por auditores internos y externos.
8️⃣ IA y nuevas tecnologías: disclosure obligatorio
La IA puede asistir en redacción, estructura o análisis lingüístico,
pero la responsabilidad final es siempre humana.
La GPP ya exige declarar su uso en los manuscritos y asegurar supervisión editorial.
9️⃣ Métricas que importan
Más allá del impact factor, las métricas GPP-ready son:
• Tiempo desde data lock hasta publicación.
• Rondas de revisión y tasa de aceptación.
• Citas en guías clínicas.
• Consistencia global y trazabilidad de contenidos derivados.
🔟 GPP como ventaja competitiva
Las compañías que internalizan las GPP no solo publican más rápido:
publican con credibilidad, evitan riesgos reputacionales y ganan autoridad científica.
Un buen socio en medical communications no produce “textos”:
gestiona Publication Governance, Compliance y Scientific Storytelling.
Conclusión
En 2026, la calidad de las publicaciones será un KPI transversal para Medical Affairs, HEOR y Comunicación Científica.
Las Good Publication Practices no son un “checklist de ética”:
son el sistema operativo de la ciencia responsable.
💬 ¿Tu organización aplica ya GPP en su plan de publicaciones?
¿O sigue publicando “por oportunidad” y no por estrategia?
¿Quieres que lo adapte ahora al formato visual de LinkedIn (bloques con emojis, espaciado, hashtags y tono más conversacional para post real de BioPress o de Juan de la Fuente)? Puedo hacerlo en la siguiente respuesta.
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