23/09/2026 | ESTUDIOS Y ENSAYOS CLÍNICOS
Un estudio con más de 113.000 pacientes encontró que, tras un ataque isquémico transitorio, el riesgo de desarrollar demencia fue un 34% mayor que en personas sin este antecedente.
Un ataque isquémico transitorio (AIT) se produce cuando el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro se interrumpe de forma temporal, provocando síntomas similares a los de un ictus que desaparecen en menos de 24 horas.
Un estudio publicado en Neurology® analizó datos sanitarios de 113.081 personas con una edad media de 70 años que habían sufrido un primer AIT y no tenían antecedentes de demencia. Durante un seguimiento medio de siete años, aproximadamente una de cada cinco personas desarrolló demencia.
Los investigadores observaron que quienes habían sufrido un AIT presentaban un 34% más de riesgo de desarrollar demencia que las personas que no habían tenido este tipo de evento. Además, después de un AIT, la incidencia de demencia fue aproximadamente tres veces superior a la de ictus.
Los autores señalan que estos resultados apoyan la necesidad de que el seguimiento tras un AIT no se centre únicamente en prevenir nuevos eventos cerebrovasculares, sino también en considerar estrategias destinadas a reducir el riesgo de deterioro cognitivo.
Fuente: American Academy of Neurology / Neurology®
