Biopress | 19.07.2026
La respuesta es: ambos.
La Toma de Decisiones Compartidas (TDC) es un modelo asistencial en el que el profesional aporta la mejor evidencia científica y su experiencia clínica, mientras que el paciente incorpora algo igualmente imprescindible: sus valores, su contexto personal y sus preferencias.
El objetivo no es únicamente elegir la opción “más correcta” desde el punto de vista clínico, sino la que el paciente comprende, comparte y está dispuesto a seguir.
Y los beneficios son claros:
- Mayor adherencia al tratamiento.
- Más confianza entre paciente y profesional.
- Menor conflictividad y menos reclamaciones.
- Una atención más personalizada y de mayor calidad.
No es casualidad que cada vez más sociedades científicas consideren la TDC un estándar de calidad asistencial, y no un elemento opcional.
En Bio-Press hemos desarrollado un curso práctico de Toma de Decisiones Compartidas, impartido por el Dr. Óscar Mata, médico cirujano , dirigido a médicos de cualquier especialidad y profesionales de enfermería.
El programa aborda herramientas aplicables desde la primera consulta:
- Entrevista clínica centrada en el paciente.
- Comunicación eficaz de beneficios y riesgos.
- Casos y situaciones reales para incorporar la TDC a la práctica diaria.
Porque la mejor decisión clínica no siempre es la que parece perfecta sobre el papel, sino aquella que el paciente entiende, comparte y convierte en propia.
¿Crees que la Toma de Decisiones Compartidas ya forma parte de la práctica clínica habitual o todavía queda camino por recorrer?
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